Ni Candy ni Lady
Mónica Cabrejos Columnista
Ni Candy ni Lady

Los hombres prefieren mujeres jovencitas y no maduras

Razones que explican por qué las mujeres maduras son un peligro para el ego de los hombres.

Ellos las prefieren tiernas. Mónica Cabrejos explica las razones

Ellos las prefieren tiernas. Mónica Cabrejos explica las razones.

15 de Mayo de 2016 5:00 am.

nicandynilady@gmail.com
 
Las mujeres de donde descendemos fueron criadas con la idea de que un buen partido era un hombre económicamente solvente, poderoso y con la vida resuelta; el hombre ideal dependía exclusivamente del alcance de sus relaciones financieras y sociales. 
 
En tiempos de antaño, las mozuelas de la familia se resignaban a que sus padres eligieran a sus futuros esposos sin siquiera tener la opción a proponer a alguien o rechazarlo. No había preocupación por la felicidad, por el amor o por la tranquilidad que aquella unión basada en la conveniencia podría proporcionarnos.
 
Para una mujer de esos tiempos lo importante era ser fuerte y resistir los reveses del matrimonio obligado. Desde esa época se ha instaurado la creencia que el matrimonio es un sacrificio y no una elección.
 
En la actualidad, en tiempos en que las mujeres se han empoderado profesional - socialmente y nos hemos convertido en pilares de la economía del hogar, surge la pregunta ¿aún existen matrimonios por conveniencia que aseguren el futuro material de las novias?
 
Un auto de lujo, joyas, ropa exclusiva y un buen trato podrían embellecer al hombre poco agraciado. Probablemente este es el caso del empresario Renzo Costa (42), comprometido con la modelo Brunella Horna de 19 años, también el de Mauricio Diez Canseco (52), casado en terceras nupcias con una bella jovencita de 20 años. Lo mismo que el recientemente designado presidente de Brasil, Michel Temer (75 años), casado con una ex reina de belleza de 32. 
 
Es innegable que para muchas mujeres el poder es afrodisiaco. Pero la pregunta cae por si sola: ¿Qué atrae a estos hombres todopoderosos de estas mujeres jóvenes e inexpertas?
 
Ellos dirán que es la juventud, la belleza y la candidez propia de su edad, que a su lado se contagian de ese espíritu juvenil, se sienten renovados y enérgicos (así tengan que recurrir a la pastillita azul para cumplir con el deseo de la juventud); sin embargo, tengo otra teoría.
 
En apariencia no tiene sentido, pero el gusto por las jovencitas recién estrenadas radica en que ellas reafirman su poderío. Saben poco del amor, del sexo y las relaciones. Son fácilmente impresionables y moldeables en todo sentido; son dóciles y muy crédulas, son la mejor opción.
 
Las mujeres maduras somos una amenaza a su gran ego. Una mujer adulta es alguien segura de sí misma y sabe lo que quiere en la vida. Ha recorrido suficiente camino para saber con quién no, con quién sí y con quién nunca más.
 
Las mujeres experimentadas peligramos la autosuficiencia de los hombres inseguros.

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