Ni Candy ni Lady
Mónica Cabrejos Columnista
Ni Candy ni Lady

Mónica Cabrejos: Hombres tipo “50 sombras”

Mónica Cabrejos nos habla sobre las relaciones amorosos que hemos tenido a los largo de nuestra vida, donde nos cruzamos con chicos malos y estos nos rompen el corazón.

Hombres tipo “50 sombras”

Hombres tipo “50 sombras”.

22 de Enero de 2017 5:00 am.

¿Con cuántos Christian Grey nos hemos cruzado en la vida? Me atrevo a decir que con muchos. Pues Christian Grey (Jamie Dornan en la película) es solo la personificación de aquel hombre emocionalmente inaccesible, inmune al amor y autosuficiente que nos ha roto el corazón en el proceso de querer transformar al chico malo. 
 
Un hombre del “tipo 50 sombras” es aquel que hoy te hace el amor con pasión y en la mañana te saca de su vida de un empujón -aunque en el libro fue con seis correazos en el cuarto rojo- no quiere compromisos emocionales, pero hace el amor como los dioses. Es un hombre inalcanzable, imposible e inaccesible.    
 
¿Y nosotras?... Siempre tendremos algo de Anastasia Stell (Dakota Johnson quien encarna a la musa de Grey en la cinta) porque en cada relación difícil que vivamos –todas sin excepción- somos amigas del optimismo y de la esperanza de cambio. Sentimos una fascinación, exclusivamente femenina, por aferrarnos a lo absurdo y esperamos el milagro divino que transforme a un hombre tóxico en un fiel compañero. 
 
 
Después de haber fantaseado en 1,769 páginas con el millonario Christian Grey, soltero de 27 años, guapo y amante del bondage (práctica erótica basada en la inmovilización del cuerpo de una persona) es tiempo de hacer un mea culpa. A las mujeres, la esperanza de resolver a un hombre del “tipo 50 sombras” nos fortalece y cuánto más inalcanzable sea él, más pasión despertará en nosotras porque los dilemas existenciales nos excitan carnalmente.   
 
Comparto la atracción por los chicos malos, impredecibles y ardientes, pero reconozco que me hubiese ahorrado muchas lágrimas si renunciara a relaciones con hombres incorrectos y dañinos. Es más saludable vivir al lado de un hombre noble, predecible y hasta aburrido. 
 
Intento perder la costumbre de vivir al borde del abismo emocional porque sé que igual que en el libro, los hombres del “tipo 50 sombras” dan menos placer y más látigos emocionales.