Ni Candy ni Lady
Mónica Cabrejos Columnista
Ni Candy ni Lady

Mónica Cabrejos: Fantasía y fascinación

Mónica Cabrejos nos comenta sobre las fantasías que tienen nuestros futbolistas de alto nivel con las modelos de la televisión nacional. Ellos son capaces de arriesgar a su familia, solo por tener una noche de pasión. 

Fantasía y fascinación por Mónica Cabrejos

Fantasía y fascinación por Mónica Cabrejos.

29 de Enero de 2017 5:00 am.

En estos tiempos es común leer sobre parejas conformadas por futbolistas y mujeres de la tele, sería inútil detallar la larga lista de romances. Sin embargo, sí hay algo que me llama poderosamente la atención y es entender por qué algunos de los futbolistas más ranqueados viviendo en el primer mundo -donde la diversión carnal alcanza los más altos estándares de calidad, seguridad y belleza- arriesgan su pescuezo y su familia al relacionarse fugazmente con chicas nacionales e ilustremente faranduleras.  
 
 
Permítanme ensayar una conjetura propia: existe una fantasía sexual y de fascinación de futbolistas como también de las modelos de la tele. Las chicas fantasean con el éxito de los jugadores y ellos deliran con poseer a las mujeres más deseadas del país; solo se concreta la fantasía después de haber consumado el placer y haberla divulgado -obligatoriamente- entre sus compañeros de entrenamiento.   Quizás en ese afán de ostentar poder y validación, dejan pruebas de pasajes comprados, fotos, videos de sus hazañas o en el peor de los casos caen en brazos de una buscadora profesional de fama sin darse cuenta.
 
Y aunque en nuestro medio los futbolistas involucrados en romances fugaces con famosas juegan a ser estrellas y guardan silencio, en el fondo disfrutan de la atención mediática recibida.  
 
 
Usted, amable lectora, ¿tiene su propia teoría? o ¿su propia fantasía? 
 
Loco Vargas, Farfán y algún otro. Tienen dinero y han jugado o juegan en países del primer mundo, a la altura de sus antojos y caprichos carnales. Y, sin embargo, se les relaciona con figuras del espectáculo local, como si estuvieran cumpliendo alguna fantasía ahora que son ricos y con amigos o conocidos que les hagan el enlace. Loco Vargas, Farfán y algún otro, viviendo en lugares donde el negocio de las acompañantes alcanza otro nivel. Y sin embargo aquí están, con sus Tilsas y en sus búnkeres, arriesgando el noviazgo o el pescuezo, a merced de los programas de espectáculos y de la ocasional tira de soplones que nunca falta.