Ni Candy ni Lady
Mónica Cabrejos Columnista
Ni Candy ni Lady

Mónica Cabrejos: ¿Infieles por naturaleza?

Mónica Cabrejos nos trata de decir que los hombres no son más infieles que las mujeres. Además, concluye que la indifelidad es una conducta socialmente aprendida.

¿Infieles por naturaleza?

¿Infieles por naturaleza?.

26 de Febrero de 2017 5:00 am.

Cuenta la leyenda urbana que los hombres son infieles por naturaleza y que hombre que saca los pies del plato una vez, lo hará siempre. Bajo esta premisa, nuestros hombres han encontrado la excusa perfecta para darle rienda suelta a la conservación de la especie excusándose en el falso supuesto de su incontenible “instinto masculino”.
 
 
Los hombres NO son más infieles que las mujeres, tampoco creo en la existencia de tal “instinto” (exclusivamente masculino) que los condiciona a voltear a mirar a cada mujer atractiva, el mismo que los obliga a llevarse a la cama a todo lo que lleva falda, se mueva y esté tibio. Tal impulso inconsciente NO EXISTE. 
 
Todo lo contrario, estoy convencida de que ser infiel es básicamente una conducta socialmente aprendida; en otros países los varones se cruzan por la calle con mujeres exuberantes, ataviadas en diminutas prendas y pueden elegir no mirarlas. 
 
Sucede lo mismo con los hombres que están en pareja, muchos eligen ser fieles por estar comprometidos con la relación. 
 
Desde ya les digo que las mujeres también miramos y deseamos a otros hombres, aun estando enamoradas hasta el tuétano; sin embargo, no andamos por la calle torciendo el cuello cada vez que pasa un tipo guapo. 
 
 
La fidelidad femenina no es por falta de deseo o de oportunidades, sino porque estamos mucho más comprometidas con la relación. Con esto no quiero decir que no haya mujeres que se echen una canita al aire, también las hay, pero por razones diferentes de las que motivan a un hombre a ser infiel (lo cual será motivo de otra columna).
 
Cada vez que hay un escándalo de infidelidad, los varones disculpan la conducta del infiel aduciendo que a veces la tentación es grande y la carne es débil, pero les pregunto: ¿creen que las mujeres no estamos expuestas a tentaciones similares? 
 
Quizás la diferencia entre ambos radique en el nivel de madurez y de compromiso que cada uno tenga con la relación.