Mistura 2014 hace llamado para recuperar andenes del Perú

Mistura, la feria gastronómica más importante de América Latina, hizo un llamado de atención a las autoridades y empresas privadas para ayudar a la recuperación de los andenes sin cultivar en el Perú. 

Difusión.

Esposos Leandro Pinto y Clementina Guillermo ganaron el 'Rocoto de oro'..

13 de Septiembre de 2014 12:30 pm.

Mistura, la feria gastronómica más importante de América Latina, hizo un llamado de atención a las autoridades y empresas privadas para ayudar a la recuperación de los andenes sin cultivar en el Perú. 
 
“Dios nos dio mucha biodiversidad, pero poca tierra [para trabajarla]. Entonces, los andenes son una estrategia para compensar el déficit de tierra que tenemos para la agricultura”, expresó Luis Ginocchio, directivo de Apega y exministro de Agricultura durante el foro “Andenes: tesoro milenario” realizado ayer en el evento.
 
“Tenemos el gran desafío de recuperarlos... necesitamos trabajar productos boutique en ellos, para poder establecer un sobreprecio, un premio por ser producidos en una ingeniería tan ancestral y a 4 mil metros sobre el nivel del mar”, explicó.
 
El objetivo sería considerar para su cultivo más de 700 mil hectáreas de andenes. Para Bernardo Roca Rey, presidente de Apega, sería ideal llegar a 100 mil hectáreas en cinco años.
 
“Lo que estamos haciendo es incentivar lo que esta gente admirablemente está haciendo por nosotros”, comentó.
 
Roca Rey presentó a Leandro Pinto, su esposa Clementina Guillermo, Julio Santos y Dora Orellana; todos ellos hacedores de la recuperación de andenes en sus localidades gracias a programas como Sierra Sur, del Ministerio de Agricultura y Riego; y Adopta un Andén, proyecto de Apega con el que se promueve la adopción de terrazas andinas por parte de grandes restaurantes en el planeta.
 
“...  voy a dejarle un recuerdo a mis hijos. Ellos, y sus hijos, tienen que aprender a recuperar andenes... muchos jóvenes no quieren la agricultura, salen de la chacra a la ciudad a buscar otros trabajos. Les digo que también hay plata en el campo. De ahí comemos varias familias”, sostuvo Pinto, de 85 años. Él y su esposa Clementina se hicieron acreedoras del premio Rocoto de Oro por su labor en los andenes Curibaya, su localidad.
 
Julio Santos, de la comunidad de Cuculi, del valle de las Tunas de Chilca, destacó que ha tenido que trabajar los terrenos accidentados para sobrevivir. 
 
“La única manera de sobrevivir en nuestra comunidad era saber cómo la tuna dé sus frutos. Y habiendo tantas piedras, la imaginación de los productores ha hecho posible hacer andenes adecuados para este cultivo”, dijo. (con información de Apega)