Chile: "Cómo escapé de Fernando Karadima, el cura que abusó de mí"

Más de 100 sacerdotes católicos están siendo investigados por delitos sexuales en Chile.
Víctima del sacerdote Fernando Karadima revela todos los abusos que sufrió.

Víctima del sacerdote Fernando Karadima revela todos los abusos que sufrió. .

13 de Septiembre de 2018 15:00 pm.

"Siempre nos dijo que tenía un don especial, una especie de don milagroso por el cual podía ver en cada joven si había recibido la llamada de Dios. Era casi una especie de santo", cuenta  del padre Fernando Karadima, el doctor James Hamilton, quien sufrió abuso sexual por parte del clérigo. 
 
De acuerdo a la víctima, Karadima le ofreció refugio a Hamilton cuando éste era todavía un adolescente, a inicios del 80, en medio de la dictadura de Augusto Pinochet y unos años llenos de asesinatos y desapariciones en Chile. 
 
 
En ese entonces, la comunidad eclesiástica creada por este sacerdote ofrecía esa ayuda y consuelo que muchos deseaban. "Para una persona joven, era como la abeja y la miel: era una persona dulce en un mundo de dificultados en el que te la pasabas luchando", cuenta Hamilton, quien ahora tiene 50 años. Su padre había abandonado el hogar familiar y el joven Hamilton era un adolescente vulnerable, presa fácil para un abusador experimentado. 
 
El joven fui invitado a unirse a Acción Católica, un exclusivo grupo de jóvenes que se reunía en El Bosque, a las afueras de la capital chilena, para escuchar al clérigo hablar sobre heroísmo y santos. Hamilton quedó impresionado con ello, fue entonces cuando comenzaron los abusos sexuales. 
 
"Obviamente, el que estaba equivocado era yo...", valora décadas más tarde. El clérigo hizo que el joven sintiera culpa varias veces tras perpetrar cada abuso. "Algo muy terrible que ocurría es que cada vez que abusaba de mí, me enviaba a otro sacerdote para que me confesara", dice Hamilton.
 
"Así que me echó toda la culpa a mí. Y este otro sacerdote, que sabía todo, siempre se mantuvo en silencio cuando confesé sobre Karadima. Me dijo: 'Ten paciencia, no te preocupes'", cuenta. Este abuso del clérigo sobre Hamilton continuó durante dos décadas, no se detuvo ni cuando el médico se casó y tuvo hijos. 
 
Tras 14 años en psicoterapia, yendo tres veces por semana, ahora puede entender lo que sucedió. Fue hasta en 2004 que James Hamilton logró romper con Karadima, pero el clérigo persiguió al médico, enviando sacerdotes y obispos para hablar con su familia y su jefe. 
 
Razón, por la que Hamilton denunció a Karadima a las autoridades de la iglesia, y aunque él no lo sabía en ese momento, era el segundo hombre en dos años en presentar una denuncia de abuso sexual contra el sacerdote.  Pese a ello, la iglesia católica guardó silencio. En 2009, el matrimonio del médico se rompió y el doctor buscó una anulación, en ella citó abuso sexual por parte del sacerdote como motivo. 
 
La iglesia lo presionó , fue visitado por el clero y este le pidió que dejara de buscar la anulación. Le pidieron que firme el documento como si fuera mayor de edad cuando los abusos se dieron, a lo cual Hamilton se negó. Finalmente consiguió la anulación, sin embargo, es en ese momento que se filtra información del caso. 
 
Para ese entonces, el médico se había puesto en contacto con otros sobrevivientes y en 2010 declararon ante un fiscal civil, pese a que sabían que el sacerdote no iría a la cárcel porque el crimen ya había prescrito de Chile, pero no querían ser parte de un encubrimiento. 
 
En 2011 El Vaticano declaró a Karadima culpable de abusar sexualmente de menores, por lo que fue sentenciado a una vida de penitencia y oración, y se le prohibió tener contacto con antiguos feligreses o realizar cualquier acto eclesiástico. 
 
 
James Hamilton cuando era joven (Foto: James Hamilton)
 
Este caso conmocionó a Chile, sin embargo se mantuvo distante hasta que el papa Francisco nombró obispo a uno de los acólitos del sacerdote, Juan Barros, un hombre que habría protegido a Karadima. Esto motivó manifestaciones en Chile y rechazo contra el obispo Barros, a las que el pontífice calificó de 'calumnias'  provocando gran indignación. Tras ello, el papa Francisco se vio obligado enviar dos enviados al país sudamericano para investigar el crimen sexual. 
 
Los enviados del Vaticano elaboraron un informe de 2.300 páginas y el papa reconoció una 'cultura del abuso' en Chile. Este largo historias ha provocado una profunda crisis en la Iglesia Católica chilena, cinco obispos han renunciado y los fiscales civiles se han apoderado de varios documentos de la institución eclesiástica. 
 
Las autoridades civiles en Chile están investigando 119 casos de abusos sexuales y encubrimiento por parte de la iglesia. De las 178 víctimas identificadas, casi la mitad eran menores en el momento de los presuntos delitos. 
 
 
Aunque la investigación ha ido más allá de Fernando Karadima y sus aliados, el compromiso de las autoridades laicas de Chile de garantizar la justicia para las víctimas de abuso sexual clerical ha animado a más víctimas del sacerdote a presentar su denunci