Francisco I: “Me buscaron en el fin del mundo”

14 de Marzo de 2013 5:00 am.

El vaticano. El humo blanco de la chimenea de la Capilla Sixtina anunció que se había elegido, en la quinta votación y el segundo día del cónclave, al sucesor de Benedicto XVI. Eran las 7:08 pm en el Vaticano (1:08 pm en el Perú). Una hora despues, el francés Jean-Lois Tauran soltó al mundo la frase “habemus papam”.

Luego se confirmó que se trataba del cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio (76), quien se convirtió así en el primer líder de la Iglesia nacido en Latinoamérica.

La presentación del primer pontífice de la orden jesuita ante los fieles congregados en la Plaza de San Pedro se dio tras cumplir una serie de rituales.

Entre estos el paso del nuevo Papa por la sala de las lágrimas, donde debía orar y elegir su vestimenta. Para entonces ya había decidido llamarse Francisco.

La explosión de júbilo se confundió con el repique de las campanas de la Basílica.

 

Gaviota blanca

Una gaviota, que se posó en la chimenea de la Capilla Sixtina minutos antes de que saliera el humo blanco, fue tomada como una señal divina de la elección. “Es el Espíritu Santo”, dijeron.

Si bien Bergoglio no figuraba entre los posibles candidatos, en el cónclave anterior, donde se eligió a Benedicto XVI, recibió la segunda mayor votación.

El sucesor 266 del apóstol Pedro hizo su aparición a las 20:22 horas a través del balcón del Vaticano.

 

Primer discurso

El nuevo Papa dijo durante su primera aparición pública a la cabeza de la Iglesia católica que, durante el cónclave, que duró alrededor de 25 horas, “los cardenales han ido a buscar al nuevo pontífice al fin del mundo”, en referencia a su país natal.

“Hermanos y hermanas, buenas tardes. Saben que el deber de un cónclave es dar un obispo a Roma y parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo al fin del mundo, pero ya estamos aquí”, señaló.

“Comenzamos este camino de la Iglesia de Roma, obispo y pueblo, juntos, en hermandad, amor y confianza recíproca. Recemos para que haya una gran hermandad”, añadió.

Finalmente tuvo palabras para Benedicto XVI. “Quisiera rezar por nuestro obispo emérito. Recemos para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo custodie”, dijo.