Sexualidad: ¿Por qué nos atrae el sexo con animales?

Tener sexo con animales es una práctica peligrosa que data de muchos siglos atrás. Descubre más sobre ella aquí.

Tener sexo con animales era considerada una practica religiosa

Tener sexo con animales era considerada una practica religiosa.

11 de Octubre de 2018 19:30 pm.

La forma en que se experimenta el sexo y la sexualidad humana es muy diversa, llegando en algunos casos a la distorsión y creación de parafilias. Una de ellas es la atracción sexual que desarrollan algunas personas hacia los animales. 
 
 

La zoofilia y el bestialismo

Aunque ambos términos suelen utilizarse para describir la atracción o el deseo sexual hacia los animales, en realidad son dos conceptos diferentes. La zoofilia es el amor u apasionamiento (no normal) que se tiene por un animal. Se vuelve bestialismo cuando se mantiene sexo con el animal. 
 
 
 

¿Por qué se produce esta atracción?

La zoofilia y el bestialismo son considerados parafilias, es decir, es un comportamiento sexual atípico o fuera de lo común. 
 
Las personas con problemas para socializar o sin habilidades sociales, tienden a buscar una forma de desahogar su frustración en especial la sexual, llegando a violar animales para lograrlo, como el caso ocurrido en el distrito de Independencia.
 
Otra situación que favorece una conducta zoofilica, es la trasmisión de rasgos humanos, es decir, cuando se humaniza al animal. La persona llega a creer que existe una conexión especial entre ambos.
 
En algunos casos, con el tiempo el deseo de hacer ese vínculo más fuerte los lleva a probar el sexo con sus mascotas u animales de compañía.  
 
Finalmente, uno de las causas más generalizadas para la práctica del sexo con animales es el contexto u entorno de la persona. Por ejemplo, en lugares aislados donde el contacto humano es difícil, los animales resultan ser sustitutos.
 
 
 

La zoofilia presenta desde siempre

El sexo con animales es una práctica de larga data. Por ejemplo, en el templo hindú Lakshmana se registra una escultura donde se aprecia a dos personas teniendo sexo con un caballo.
 
Asimismo, en la Biblia se registran hasta cuatro referencias a la práctica del sexo o copula con animales. Y es que el bestialismo, llego a ser considerado por diferentes culturas alrededor del mundo como una práctica religiosa.
 
 
 

El sexo con animales en la cultura actual

La práctica de sexo con animales está presente en diferentes manifestaciones culturales, por ejemplo, en la literatura, el premio nobel peruano Mario Vargas Llosa describe un pasaje de bestialismo en su libro La ciudad y los perros. 
 
Además de la literatura, el cine también ha mostrado varios casos de zoofilia, como en la película de Woody Allen, Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo, pero nunca se atrevió a preguntar (1972), en la que un doctor se enamora de una oveja. 
 
La pornografía (el hentai incluido) también le ha dedicado espacio a esta práctica sexual. De igual forma, en Europa se ha venido desarrollando un turismo sexual especial para personas que practican el sexo con animales. 
 
Según se sabe, Dinamarca es el país a los que muchos turistas llegan para satisfacer este deseo sexual. Se dirigen a granjas alejadas donde los dueños prostituyen a sus perros, caballos y bovinos. 
 
 
 

La subcultura Furry

Esta hace referencia al interés de ciertas personas de utilizar disfraces de peluche de animales antropomórficos. Aunque no es el objetivo original, algunas personas asiduas al furry, disfrutan de tener sexo disfrazados de animales. 
 
 
 

Los peligros de la zoofilia

El principal peligro tanto para el humano como para el animal es desarrollar enfermedades e infecciones que los pueden llevar a la amputación de sus genitales y hasta la muerte. Para tratar esta parafilia es necesario llevar una terapia psicológica.