Ni Candy ni Lady
Mónica Cabrejos Columnista
Ni Candy ni Lady

Mónica Cabrejos resume su vida en su columna de el Popular

La escritora Mónica Cabrejos resume lo que ha logrado durante su vida. Ella escribe y comenta varios aspectos de su vida en su columna de el Popular.

30 de Abril de 2017 5:00 am.

Estadísticamente estoy a la mitad de mi vida. En el balance general puedo asegurarles que he vivido bien rico, he gozado cada etapa y he aprendido de mis errores y aciertos.
 
 
Una mañana soleada del 24 de enero de 1976, nací con apuro y susto, pues un perro intentó atacar a mi madre la noche anterior; ahora entienden por qué soy peleona y cascarrabias. Salí adelantada en tiempo y sin que mi mamá puje, literalmente irrumpí en el mundo porque se rompió la fuente del susto. Vi un poco de luz y, sin ayuda de nadie, salí rapidito. Tan veloz que casi me caigo al suelo, por suerte una enfermera de la maternidad de Lima, me agarró cuando iba directo al suelo.
 
Era pequeña, regordeta y morada; tan fea (menos que ahora) que cuando mi hermana me vio se asustó al verme violeta, con mucho pelo y sonriente. No sé cuándo dejé de ser niña y me convertí en adulta, pues a los diez años era una mujer que pensaba en cómo solucionar los problemas económicos de mi familia, en vez de jugar con muñecas.
 
La vida me ha privado de muchas cosas a lo largo de los años, sin embargo, me ha dado otras a cambio; entre ellas, mucho optimismo y ganas de seguir viviéndola a mi manera.
 
Alguna vez soñé con ser una mujer convencional. Lo he intentado pero no he podido pues soy muy independiente, desbordante y jodidamente emocional. Ninguna de mis relaciones las considero un fracaso pues gracias a ellas he madurado.
 
Puedo decir que hice de mi vida lo que me ha dado la gana. Soy soltera, vivo comprometida conmigo misma; no me considero menos mujer por no ser madre ni estar casada a mi edad, pues estoy convencida que la felicidad es vivir lo más cerca posible de la imagen mental que tenemos de nosotros mismos. 

 


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