Puno: expertos de Francia estudiarán el cuerpo humano en La Rinconada [VIDEO]

Científicos de Francia viajarán a la ciudad más alta de Puno para examinar cómo los mineros resisten las condiciones de vida tan duras. 

Científicos de Francia e Italia viajarán a La Rinconada, la ciudad más alta del mundo.

08 de Noviembre de 2018 13:00 pm.

Puno será el escenario de un estudio sobre cómo el cuerpo humano se adapta en la ciudad más alta del mundo. Un grupo de científicos de Francia viajará en enero próximo a La Rinconada, ubicada a 5100 metros de altura. 
 
 
El objetivo de los expertos es estudiar cómo los pobladores, mineros en su mayoría, lograron adaptarse a esas duras condiciones.  
 
“Normalmente se considera que la vida humana no es posible de forma permanente más allá de los 5.000 metros: la población de La Rinconada constituye un verdadero desafío al conocimiento”, explicaron los investigadores que se quedarán allí durante un periodo de un mes estudiando los límites de adaptación del cuerpo humano.
 

UNA CIUDAD CON POCO OXÍGENO

 

En la actualidad, un promedio de 70 mil personas vive en la mencionada ciudad altoandina cuya temperatura promedio no supera los 9 grados. Sin embargo, una parte significativa de los habitantes presenta dificultades para tolerar la falta de oxígeno y desarrolla enfermedades específicas que los científicos tratarán de identificar y curar.
 
Las patologías más comunes incluyen dolores de cabeza, alteraciones del sueño, vértigos, hormigueos, y palpitaciones cardíacas. Estos síntomas son parte del mal crónico de las montañas, llamado también enfermedad de Monge en honor al médico peruano Carlos Monge Medrano que la describió científicamente por primera vez a principios del siglo XX.  
 
“Los habitantes de La Rinconada producen tantos glóbulos rojos que acaban por tener una sangre inusualmente viscosa, lo que provoca por ejemplo problemas cardiovasculares“, explicó Samuel Vergès, investigador de la Universidad francesa de Grenoble-Alpes, “Hoy en día, no se entiende cómo el hombre puede vivir con semejantes niveles de hematocritos”, reconoció.