El Zorro Zupe ignoró carta notarial que le mandó Carlos Zambrano

Ricardo Zúñiga Peña, más conocido como el Zorro Zupe, ignoró la carta notarial que le mandó el futbolista Carlos Zambrano, por lo que fue condenado por el Poder Judicial a una pena efectiva.

El Zorro Zupe fue recluido en el penal de Ancón II por difamar al futbolista Carlos Zambrano

El Zorro Zupe fue recluido en el penal de Ancón II por difamar al futbolista Carlos Zambrano.

Flavio Matos.

14 de Febrero de 2018 17:45 pm.

El encarcelado, Ricardo Zúñiga Peña, más conocido como el Zorro Zupe, fue condenado a dos meses de pena efectiva, por el Poder Judicial, porque no respondió la Carta Notarial que le envió el futbolista Carlos Zambrano, ni tampoco desmintió públicamente sobre una presunta relación sentimental que habría tenido con él, tras declarar en el desaparecido programa El valor de la verdad.
 
 
En su resolución del magistrado del 22 Juzgado Penal de Lima, indica, que la declaración del querellado Ricardo Zúñiga refuerza la supuesta relación sentimental que según él tenía con Este, lo cual de manera innegable lo ha perjudicado al poner en cuestionamiento su opción sexual y que ha sido publicado en diversos medios periodísticos.
 
 
Además, el querellado, no demostró una actitud orientada a enmendar el agravio ocasionado, sino todo lo contrario volvió a insinuar sobre lo mismo, de igual modo no le dió ninguna importancia a la Carta Notarial la cual ha sido dejada debajo de la puerta de su domicilio, sin ser objeto de contestación alguna.
 
Esto dijo el Zorro Zupe ante el magistrado del magistrado del 22 Juzgado Penal de Lima, que lo investigó por difamar al futbolista Carlos Zambrano.
 
 
Dijo, conocer al futbolista desde hace siete años, que tuvo un vínculo de amistad y que se ha terminado por el cometario que hizo en el programa de Beto Ortiz, en relación a que lo había invitado a Europa, lo cual al hacerlo a éste le parecía extraño que un futbolista lo invite y empezó a bromear con él.
 
 
Pero, negó que había tenido alguna relación con el futbolista y aclaró que lo estaba utilizando era para sacar sus papeles para ir a Europa. 
 
Al ser preguntado si es que el querellante Carlos Zambrano lo había invitado a Europa, el Zorro Zupe, dijo que como prueba de ello tiene un correo donde éste le envía una carta de invitación del Club donde estaba jugando, pero aclaró que no tenía nada con el futbolista.
 
También declaró en su instructiva ante el juez, que mediante mensajes puede demostrar que hay una relación amical, abrazos, cariños, etc y un juego de manos como amigos y que todo lo que pasó en la entrevista del programa, fueron bromas del conductor (Beto Ortiz) que juega con el doble sentido y la ambiguedad con todos sus invitados.
 
Respecto a la Carta Notarial nunca la recibió y que el querellante antes de la emisión del programa le había expresado su malestar por lo declarado al haber visto los avances del mismo, mostrándose incómodo al parecer porque no quería que nadie se entere de la amistad que tenían.
 
Sobre las columnas vertidas en dos diarios y que juegan al sarcasmo y a la broma, sobre lo que declaró en el desaparecido programa Beto Ortiz, no se hace responsable.
 
 
Por lo tanto, el magistrado del 22 Juzgado Penal de Lima al dictar la sentencia contra el Zorro Zupe, indica en su resolución, que si bien el querellado (Ricardo Zúñiga) ha sostenido que después del programa ha negado haber tenido una relación sentimental con el querellante (Carlos Zambrano), así como también lo ha señalado al momento de brindar su declaración instructiva, sin embargo tal posición no lo exime de responsabilidad, conforme se observa de los recortes periodísticos
 
 
Tal es así, agrega la resolución que dijo "si vas a poner pantallazos, deberías poner las conversaciones más interesantes que hemos tenido, querido. Sino avísame y te ayudo", lo cual evidencia que dejaba entender que supuestamente tenía conversaciones más comprometedoras con el querellante Carlos Zambrano.
 
 
El magistrado indica en su resolución que impuso esta pena al querellado para que sirva como elemento disuasivo y en el futuro actuar no solo del condenado, sino de todos aquellos que, por su medio de vida o a sus funciones cotidianas, son proclives a mancillar las honras y la buena reputación de ciertas personas.