Habla Taxista
Julio Díaz Columnista
Habla Taxista

No manejes ebrio: respeta tu vida y la de los demás

No existe trucos para evitar las terribles consencuencias de manejar en estado de ebriedad.

En Lima fallecen al año más de 300 personas en accidentes por culpa del alcohol

En Lima fallecen al año más de 300 personas en accidentes por culpa del alcohol.

24 de Mayo de 2016 9:30 am.

juliodiaz.elpopular@gmail.com
 
Estamos en campaña nacional contra la conducción en estado de ebriedad. Nos quejamos de la inseguridad ciudadana, cuando en nuestro país fallecen más personas víctimas de accidentes de tránsito que por asesinatos o asaltos. 

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Cada hora ocurre un accidente de tránsito en el Perú. La mayoría por exceso de velocidad, pero un número cada vez más alto por el consumo excesivo de alcohol. 
 

 
Nos enfrentamos a un grave problema. Solo en Lima fallecen al año más de 300 personas en accidentes por culpa del alcohol. 
 
A todos nos gusta divertirnos, pasarla bien con nuestra familia o amigos. Vivimos en un país en el que libremente podemos decidir si queremos tomar o no y con quién. El problema es no controlar lo que tomemos y en pensar que estamos en plenitud de facultades porque “solo tomamos unas chelas”. 
 
El alcohol desinhibe, nos pone eufóricos. Nos sentimos valientes, los dueños del mundo. Pero cuanto más tomamos nuestra cabeza pierde más capacidad para gestionar nuestro cuerpo. Nuestros reflejos se vuelven lentos. Y, de continuar bebiendo, hasta podemos perder la consciencia. 
 
Conducir bajo los efectos del alcohol es jugar a la ruleta rusa con un revólver. Al final, alguien muere. Debemos pensar que si conducimos tomados, aumentan las probabilidades de que nos estrellemos. Si no morimos, vamos a provocar que mueran otros. Aquí no hay excusas. La culpa es del que toma. 
 
Quiero desmontar algunas teorías que circulan para relajar conciencias. “Si comes puedes tomar, porque no se absorbe el alcohol”. Mentira. Tomes la cantidad que tomes va enterito a la sangre. 
 
“Yo he tomado poquito y a lo largo del día y eso no afecta”. Mentira. Tu hígado solo procesa 0,12g/l de alcohol a la hora
 
“Yo tengo mis trucos para eludir los controles de alcoholemia”. Mentira. No existen trucos. Puedes masticar dos kilogramos de chicle, fumarte una caja de cigarrillos, beberte un manantial de agua, tomar café a montones, beberte la leche de siete vacas o comerte unos 200 plátanos. Nada de eso te va a servir para bajar el alcohol en sangre y pasar el control. 
 
La única solución es que una persona que no haya bebido conduzca tu carro. Si no tienes esa opción, quédate a dormir en un lugar seguro hasta que se pase el efecto. 
 
Cuando despiertes, te sentirás bien y sobre todo contento de ver un nuevo día y de no haber destrozado la vida de alguna familia. Respeta tu vida y la de los demás.